El arte de robar: cómo mejorar tu inglés siendo un copión

By 4 diciembre, 2017Blog
collage picasso

Hablar un idioma es como hacer un collage.

 

“Los buenos artistas copian,” dijo algún artista. “Los grandes artistas roban”.

Algo parecido podría decirse del aprendizaje de idiomas. En el fondo, no es un proceso analítico ni creativo, sino imitativo.

Cuando uso un idioma extranjero tengo la sensación de estar haciendo una especie de collage con diferentes objetos que he encontrado por ahí. Si puedo decir algo tal y como lo he oído o visto en algún sitio, ¡genial! Si necesito modificarlo un poco, también me vale. Cuando sea posible, intento no construir mis frases desde cero, y traducir de mi lengua materna es algo que apenas se me ocurre.

Algunos de mis alumnos también saben “robar” inglés, por ejemplo, los que en el trabajo escriben correos copiando frases de los mismos correos que reciben. A veces lo ven como una especie de trampa, algo que hacen solo porque no les queda más remedio. En realidad, este método es de los mejores que hay, tanto para despachar puntualmente un asunto como para desarrollar tu inglés a largo plazo.

El otro día probé un ejercicio con unos alumnos para practicar este tipo de hurto lingüístico. Cogí la transcripción de un audio sencillo que habíamos escuchado; iba de alguien que describía a su mejor amigo. Aquí está el texto:

Dije a mis alumnos que escribieran un texto similar sobre el mismo tema, intentando copiar la máxima cantidad posible de frases y expresiones del original. La idea no era ser creativo, ni listo, ni interesante, ni que intentaran demostrar cuánto inglés sabían; la idea era plagiar descaradamente las palabras de otro. Por ejemplo, una redacción de este tipo basada en el texto de arriba podría ir algo así:

Pablo’s my best friend.

Muy buen comienzo. Desde la primera frase estamos utilizando las contracciones, una parte fundamental del inglés a la que muchos estudiantes parecen tener alergia.

We met when we were nineteen years old because we went to the same art school.

Todo perfecto, ningún error. “Claro” os oigo decir, “¿Cómo va a haber errores cuando lo único que estás haciendo es copiar?” ¡Exacto, a eso voy!

He works in Madrid, so I see him often.

Buen uso de la s al final del verbo works, algo que la mayoría de los estudiantes de inglés olvidan en la mayoría de los casos.

He’s important to me because he knows me so well.

Nada que decir sobre esta pequeña obra maestra de una frase… ¡que no es más que una fotocopia del original!

We have a really good laugh together because we enjoy the same things–art galleries, literary salons, experimental theatre, the usual stuff. When I’m feeling down or when I need to talk to somebody, I can always call him.

Etcétera, etcétera.

Aunque el texto parezca sencillo y copiar sus frases una tontería, contiene muchos elementos con los que los estudiantes de inglés se suelen tropezar, por ejemplo, el uso de meet en lugar de know (en este caso en pasado) para hablar de primeros encuentros entre las personas, o el uso del verbo to be (en este caso, were) en lugar de to have para hablar de las edades. A esto podríamos añadir el uso de really en lugar de very, y los diferentes usos de so, por no hablar de algunas expresiones típicas que a pocos estudiantes de inglés se les ocurriría decir, si es que las saben (por ejemplo, the usual stuff).

Me entusiasmé bastante con este ejercicio, porque me parecía que encapsulaba lo que muchos de los que tenemos éxito con los idiomas hacemos: cuando leemos y escuchamos, y también en las conversaciones que tenemos, nos fijamos en estructuras y expresiones que luego intentamos reutilizar cuando hablamos. Es decir, siempre buscamos maneras de robar y reciclar.

A algunos de mis alumnos, en cambio, parecía que no les gustaba demasiado la idea de copiar algo tal cual. Hacían pequeños cambios innecesarios al original, a veces introduciendo errores sin añadir nada nuevo en cuanto al significado. Evitaban o pasaban por alto algunas expresiones muy típicas del inglés que no tienen traducciones exactas el español (por ejemplo, he’s a good listener).

Una alumna me dijo que le parecería mejor “hacer el esfuerzo” de construir sus propias frases. Sin embargo, cuando leía su texto, las frases que eran puras creaciones suyas sonaban a español y contenían muchos errores, mientras que las frases que copiaba y modificaba ligeramente eran, como era de esperar, el inglés más natural y perfecto que nunca le había visto producir. Entonces, ¿por qué hacer tanto esfuerzo cuando hay un camino más fácil y directo que da mejores resultados?

Además, con el tiempo las estructuras que robas acaban formando parte de ti. Las modificas, las combinas y las intercambias sin recordar de dónde vinieron. Ya no las estás robando, ¡son tuyas!

Join the discussion 8 Comments

  • raul talledo dice:

    Muy interesante articulo para reforzar el aprendizaje de Ingles,aunque no parezca es muy creativo e innovador ,despierta la inquietud por ponerlo en practica de inmediato…Feliz idea Zac !

  • Maria dice:

    Pues me ha gustado la idea. Lo pondré en práctica

  • SkillSaga dice:

    Another great post! Tu artículo me hizo recordar algo que una profesora de inglés con mucha experiencia me dijo una vez. Me dijo que los estudiantes de inglés de nivel básico necesitan escuchar, leer y repetir. Estoy totalmente de acuerdo con ella. Sin duda alguna, este ejercicio de “robar”, como tu dices, puede serle muy útil a quienes comienzan a aprender un segundo idioma.

  • Yury moreno dice:

    Excelente post, a veces queremos construir el inglés a través de nuestro español y resulta en frases sin sentido que nadie entiende.

  • Fabrizio dice:

    Creo que es interesante observar que esto de copiar y reproducir, bien literalmente o bien con pequeñas modificaciones, es precisamente lo que hacen los niños cuando aprenden su lengua nativa, al menos en español!
    A poco que se observe es mas que evidente que ningun niño puede tener el conocimiento gramatical para construir de cero muchas de las frases que dice (algunas de una complejidad tal, que al oírlas no podemos evitar sorprendernos) . Y ahí está, a base de copiar, ese enano consigue internalizar toda una serie de convenciones abstractas que años más tarde estudiara de forma rigurosa, pero que pocas veces utilizará como mecanismo de producción

    • Zac dice:

      Efectivamente Frabrizio. Más que un truco o método especial, se trata de una de las bases del aprendizaje de idiomas en general, incluso el de nuestras lenguas maternas.

      Como tú bien dices, es sorprendente la complejidad de algunas de las frases de los niños pequeños. Sin embargo, no solo imitan y no solo dicen frases perfectas: también intuyen las reglas gramáticales, también construyen sus propias frases y ¡también se equivocan! Me imagino que todos los niños de habla hispana pasan por decir “andé” en lugar de “anduve”, igual que en inglés dicen “buyed” en lugar de “bought”. Pero poco a poco esos errores se van desapareciendo y las formas correctas son las que se quedan.

      Resumiendo, tanto para los niños como para los adultos, el proceso es una combinación de muchas cosas, es caótico y, sobre todo, largo y gradual.

  • juan nunez dice:

    Tu artículo bien merecería formar parte de un estudio general sobre la psicología en el aprendizaje de idiomas.
    Gracias por mostrar el punto de vista desde la parte del aprendiz de “foreign languages”. Tu experiencia como tal (aprendiz de español) te da un valor añadido.

    • Zac dice:

      Gracias, Juan. Igual este blog se irá convertiendo poco poco en ese estudio general que dices. La verdad es que hace falta más infomación sobre este tema en castellano; hay soprendentemente (o quizá no tan soprendentemente) poco.

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